miércoles, 10 de julio de 2013

Glosario de términos argentinos



Boliche: Discoteca donde la gente cree que está bailando. 

Música bailable: Cumbia argentina o rock. Explicación: Los argentinos creen que la única música que puede pasarse en un boliche es la Cumbia argentina o el rock. 

Cumbia argentina: Música que los argentinos creen que es bailable, de ritmo "Tu tu tu túuu- tu.tu.ru ruuuu /Tu tu tú tururu ru ruuuu ruuuuuuu" (bis al infinito) Ejemplo= http://www.youtube.com/watch?v=fgzVpTBDbuY

Murga: Música en la que hay mucha percusión y que "proviene de la época colonial, de la mezcla de esclavos aborígenes y negros"  y cuya definición se encuentra en wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Murga#Murga_en_Argentina". Ejemplo: Compañera de clase de teatro: "Yo soy de Gualeguaychú y allí se celebra el principal carnaval de murgas de toda la Argentina".

Flashado: Alucinado:  Dícese de un evento, acción, ser orgánico o inorgánico de características asombrosas.  Su conjugación más común es "flashando", "alucinando", que se asimila con disfrutar de aquel evento, acción, ser orgánico o inorgánico de características asombrosas, pero también con realizar ciertas acciones propias de una persona loca o trabada.  Ejemplo: "¡qué alucinado!.", "Estuvimos flashando durante muchas horas"; "esa obra de teatro estaba alucinante"

Shopping: (Yanquismo) Centro comercial, supermercado.

Chipas: Pandeyucas viejos, endurecidos, y en forma de morcilla. En diminutivo, "chipacitos", gritado en la vía pública por una voz chillona (*ver definición de "voz chillona") Ejemplo= "Chiiiiiiipaciiitooos"

Pochoclo: Crispetas. Ejemplo: Parque de la independencia: Una bolsa de pochoclo de papel dentro de una bolsa transparente de plástico, ambas llenas de pochoclo y por un precio módico.

Pororo: Más crispetas. Ejemplo: Ñam, ñam, ¿ejemplo de qué? (Me antojé)

Posta: En serio. Ejemplo: Pero era un proyecto posta.


Boludo: Pelotudo:  Güevón. Ejemplo: "No seás boluudo", "Uuuhh, qué boluuudo"

Loco: Argentino. Ejemplo: "¡Qué loco que sos!"

Mina: Chica. Ejemplo: "El loco va y le dice a la mina..."

Fumar: Forma de respirar de los argentinos.

Y: Ehmmm. Muletilla que se usa para comenzar una respuesta. Ejemplo: "Yyyy... yo empecé a fumar a los 10"

Mirá: Exclamación usada para rellenar silencios en las conversaciones, por lo general usado para expresar interés en lo que el otro dijo. Ejemplo: "Ah, mirá". 

Pero pór favór: A la orden, con gusto. Ejemplo: A: "Muchas gracias." B: "No, pero pór favór."

Gracias: A la orden, con gusto. Ejemplo: A: "Muchas gracias". B: "No, pero pooor favooor, gracias a usted".

Al pedo: ¿A full? ¿Muy bueno? ¿Muy malo?. Lo usan para decir que perdieron el tiempo. Ejemplo: fuimos a clase al pedo.

Tonada: Acento. Forma de expresión típica de una lengua o dialecto particular. Expresión usada en su mayoría por mujeres argentinas mayores de cincuenta años, dirigida con voz aguda hacia jóvenes paisas. Ejemplo: "Pero quí tonada tan lííínde que tinés".

Voz chillona: Voz de mujer argentina. 

Cargar; Insultar. Ejemplo: "¿Estás cargando contra mí?"

Coger: Agarrarse algo con fines sexuales, ejecutando con ello un acto sexual. Para evitar malos entendidos se recomienda reemplazarlo por el verbo "agarrar". Ejemplo: "Coger el bus", "¿Puedo cogerlo?" , "¿Para dónde cogemos?", "¿Hacia dónde cojo?""¿Cogemos para allá?" .


martes, 9 de julio de 2013

¿Para qué es esta fila?

Alguna mañana caminando por la calle Córdoba vi una fila que se extendía por dos de las grandes cuadras de esa peatonal. Como provenía de una óptica, supuse que se trataba de algún evento relacionado con suministro gratuito de productos oftalmológicos, -hipótesis poco plausible- o, más fácil, con el funcionamiento en el lugar de alguna sede de la seguridad social argentina para la atención oftalmológica. Pensando en hacer paralelos con el servicio tan regado por toda la ciudad que ofrece la eps a la cual yo estaba afiliada en Colombia, me acerqué y pregunté para qué era la fila. Mis elucubraciones ya se consolidaban en una crítica al sistema médico de la Argentina, que era también precario, pero la incipiente indignación se vino abajo cuando los entrevistados me explicaron que estaban esperando para adquirir boletas a un espectáculo infantil de nombre "Violeta". Eran en su mayoría padres de familia -o herman@s mayores- que en la tarde aún continuaban allí y parecían tener intención de seguir esperando. Al otro día otra vez había una fila muy nutrida con la misma finalidad.


 La anécdota se hubiera quedado ahí si un día posterior no nos hubiéramos topado nuevamente con una fila del largo de una cuadra, que esta vez esperaba a la salida del supermercado al cual fuimos a mercar. No sé si será la ebullición de eventos políticos que presenciamos durante los primeros días en Rosario, o nuestra observación ávida de esas manifestaciones; cierto es que de lejos parecía un plantón, un mítin, una toma, una protesta, debido a la cantidad de gente y a su disposición, porque hasta tenían sillones cómodos aglutinados a modo de salitas. Haciéndonos espacio logramos arrastrarnos hacia la entrada del supermercado, y no hubo ni que preguntar, porque los esperantes (o como sea se llame quien practique de esta forma el oficio de la espera) habían pegado un cartel en el piso que indicaba que "esta fila es para reclamar boletas de One Direction". Y sí, otro grupo- fenómeno de masas adolescente, que nos recordó la época de los Backstreet Boys o de las Spice girls, el primero un enlatado yanqui y el segundo uno inglés, invasiones culturales propias de la era del imperialismo, espectáculos lánguidos por estar repletos de los clichés que diariamente repiten los medios.

Por lo menos, aunque One Direction es una banda irlandesa, la tal Violeta es una telenovela oficialmente argentina que emiten en Disney Channel, (nótese en qué canal), aunque también es una coproducción de varios países para garantizar un número elevado de seguidores. Estos espectáculos han sido concebidos bajo el concepto de mass media muy propio de una época reciente en la que varios grupos empresariales se unen para crear un producto difundido multimedialmente, a través de varios soportes y en distintas formas, lo cual les permite crear muñequitos y camisetas y cereales y toda una parafernalia que nada tiene que ver con la intención de un producto artístico, pero sí con la obtención de ganancias. Los conciertos que se presentan son entonces otra cosa más comercial, un método para la obtención de dinero de ciertos poderosos, pero no un espectáculo artístico, que es el gancho bajo el cual se comercializan.

Concluyo a modo panfleto: Los niños acá parecen tener muchos estímulos para el aprendizaje, pero este tipo de fenómenos de masas adolescentes hace pensar que, a la par que esfuerzos locales para garantizar un entretenimiento alternativo, se requiere de debate crítico de lo que nos muestran en estos medios propios de la globalización. Hay que saber para qué se está haciendo la fila, si para una cosa interesante o para ser adoctrinado o adormecido, corriendo incluso el peligro de acolitar que los propios hijos sean convertidos en párvulos borreguillos. En relación a ello, prometo próximas entradas sobre la cultura y el arte en Rosario, para ponerme al día con el blog ;)  . (Y prometo también escribir menos formal, que aún no lo logro :S )



lunes, 8 de julio de 2013

Cumpleaños en el sur

Las tías clásicas antioqueñas suelen usar como una de sus frases de cajón en los cumpleaños o cuando les preguntan la edad, esa que dice "los años no llegan solos" y parece que tienen razón, uno cuanto más tiempo va viviendo, va encontrándose con esas cosas que llegan con los nuevos años de vida.

Ocurre que no es fácil olvidar la fecha que desde pequeño te dijeron en tu casa, en la escuela y hasta en la cédula, que saliste del útero de tu madre y saludaste al mundo con tus ojos bien abiertos acompañados de un grito estrepitoso, siempre va a haber alguien que se encargue de recordartelo ese día saludándote con un "amaneciste un año más viejo", así que bueno, toca asimilar la llegada de un nuevo número en el calendario de tu vida.

Este año, las costumbres cumpleañeras variaron un poco más de lo normal, empezando porque a nadie le dio por cantar a grito herido el cumpleaños de Dimedes Díaz, ni por llamar justo a las doce de la noche, y claro, cómo lo iban a hacer en un contexto argentino. Aquí las costumbres para el día del cumpleaños tienen un tinte que a uno hasta se le hacen raras, aquí el cumpleañero es el que organiza todo muy minuciosamente para el día concreto, le avisa a todo el mundo, les dice que tienen que llevar si se trata de un asado o si se va a hacer una tarde de mate con facturas; en este caso, decidimos, o mejor dicho, decidí no ponerme a organizar un evento muy elaborado que implicara desgaste total y confusión de costumbres entre paises.


Ese día, donde el clima no era el mejor aliado, salimos a almorzar con las amigas del hostal a un lugar lleno de imágenes que le rinden culto a las estrellas clásicas del rock mundial, volvimos al hostal a ver una peli escondidas bajo las cobijas, comimos musse de chocolate y de dulce de leche, para en la noche, salir con los compañeros de la clase de teatro a algún bar de la ciudad.

Salimos a la calle a eso de las once de la noche y resulta que gran parte de los lugares abrían después de la media noche, incluso un par de ellos abrían a las cuatro y seis de la mañana respectivamente, así que no teníamos idea de un lugar a donde pudiéramos ir, hasta que por esas circunstancias raras de la vida, a la vuelta de donde estábamos, una de las compañeras había visto -desde afuera- una especie de bar, pero no estaba muy segura, así que nos decidimos, llegamos al lugar y claro...sí estaba abierto y pudimos ingresar, el lugar era algo psicodélico, lleno de grafitis -sin mucha técnica en su mayoría según Shetza- las paredes se encontraban abarrotadas de imágenes con colores incandescentes y frases de canciones como "esta es la era de la boludez", la música estaba que ni mandada a hacer: buen rock, reggae y hasta ska, la noche en el lugar estuvo bastante entretenida, hasta que el volumen de la música se hizo tan fuerte que terminamos en el hostal rematando la celebración hasta las cinco de la tarde del día siguiente.


 

sábado, 29 de junio de 2013

Cambiando las cosas de orden

Si, eso de la monotonía aburre a cualquiera, dicen por ahí que el Pato Lucas ya no quiere ser amigo de Bugs Bunny porque se cansó de sus invitaciones a comer zanahoria y nada más que zanahoria; bueno, aquí ocurre algo no tan radical, pero con tintes de ruptura de la cotidianidad.

El asunto es que continuamos en el cuarto frío del hostal, donde si el pronostico del clima dice que la temperatura estará a seis grados y la sensación térmica a cuatro, pues tendremos como conclusión que el día en el cuarto estará a dos grados si corremos con suerte, por fortuna contamos con un calentador -aquí le llaman estufa- que nos ayuda a que no se produzca escarcha en las paredes del cuarto.


Hablando de paredes de cuarto, es hora de relatar lo que ocurrió aquí, porque eso de las cosas siempre en un mismo lugar como que no va con nuestra forma de pensar. Así que nos decidimos con un poco de ingenio, eso sí, a cambiarle la cara a ese lugar donde pasamos tantas horas de nuestras vidas ya que no pudimos cambiarle la temperatura.




La cama fue la primera en contribuir a la transformación, muy autónomamente se recostó al lado de una de las paredes,entre tanto, la mesa de noche se deslizó hacia adelante para convertirse en un nuevo escritorio y posalibros provisional, en el espejo se coló una estudiante de diseño de modas y un un llamado a "querer, creer, crear -cultura en movimiento-", detrás de la puerta y con mucho más sigilo aparecieron -por ahora- un par de nuestros amores, el uno con una pose bastante meditabunda y el otro tratándo de interpretar una melodía llena de aire, más abajo apareció desde el arrabal más oscuro y cercano lo chamullero una  pareja bailando las melodías de esa música que para Marai es "una música de bandoneón indecente y sensual...esa música de acordes estridentes, indecorosa e impúdica, provocativa y desagradable", la ventana tampoco salió ilesa, de ella se prendieron unas cuantas postales rosarinas y hasta los horarios de partida y llegada del tren.


De manera un poco más alevosa, apareció en medio de todo un avioncito de papel que se coló en mi equipaje desde Colombia, y que venía acompañandome desde una tarde de festival de cuentería...pero esa es otra historia que algún día tendré que relatar.

Ahora parte de nuestros días y de nuestras noches transcurren con un nuevo orden de las cosas...espero que no por mucho tiempo



sábado, 22 de junio de 2013

Celebrando el cumpleaños de él

El fin de semana pasado, estuvimos de celebración en honor a él, a ese sujeto que algunos denominan como el padre de la revolución, ese hombre de carne, sangre y huesos latinoamericanos, el que nació en  Rosario y pasó su infancia en una vivienda muy cercana al majestuoso Paraná, el hombre que caminó por las calles que ahora recorremos en bicicleta, el que se tomó una fotografía antes de partir a su viaje por latinoamerica, en uno de los parques más emblemáticos de la ciudad "el parque de la independencia". 

El día estaba un poco frío, pero eso no se constituyó en obstáculo para que saliéramos armadas con un buen atuendo, capaz de soportar el frío de este invierno que tantas ganas tiene de quedarse a vivir entre los esqueletos de los transeúntes desprevenidos que deambulan por las calles de la ciudad. Nos dirigimos entonces al monumento a la bandera, lugar en el que se anunciaba la famosa celebración, al llegar allí, en efecto, se empezaron a escuchar algunos sonidos color Ska mezclado con Rock argentino por supuesto.



Nos quedamos en el sitio escuchando un par de canciones, y volvimos al hostel para invitar a nuestras compañeras a disfrutar de la celebración, que según nos informaron algunos jóvenes del PCR, se terminaría a eso de las 11pm, así decidimos volver caminado por la clásica calle peatonal córdoba, donde nos encontramos con la grata sorpresa de varias librerías haciendo homenaje a nuestro revolucionario favorito con sus vitrinas.

De vuelta al concierto, todo pintaba de maravilla, y como ya éramos cuatro chicas, decidimos llevar dos  botellas de vino para amenizar el momento. En efecto, llegamos al lugar, pero nos llevamos una sorpresa: la última banda, estaba tocando el último tema de la noche, así que mientras nosotras llegábamos, el concierto terminaba...y aun no eran las nueve de la noche; así que decidimos no dejar el vino para después, sino aprovechar que estábamos cerca del Paraná y nos dirigimos al paseo del río a tertuliar y bebernos la botella y media que nos quedaba. En el camino, nos encontramos una amiga canina con quién compartimos un par de papas fritas y unas cuantas caricias, también vimos a unos cuantos adolescentes jugar a ser adultos. Nos tomamos el último trago y decidimos aventurarnos a recorrer las calles de la ciudad rumbo a ese lugar al que ahora llamamos "casa", pero de una forma misteriosa, terminamos otra vez escuchando tango y milonga en el chamuyero.

viernes, 21 de junio de 2013

Primer día de invierno

Viernes festivo, primer día oficial de invierno, levantada a la una de la tarde, sensación térmica entre 6° y 8°, un par de libros en la mesa de noche...mejor me quedo en el cuarto de hostal al lado del calentador.



*Es importante anotar que anoche vivimos nuestra primera noche a ninguna temperatura, es decir, a 0°

miércoles, 19 de junio de 2013

Recorriendo la ciudad sobre dos ruedas

La historia que tenemos para contar ha sido la más esperada desde el día en que se abrió este blog, no por la redacción, ni por las impresiones que podría llegar a generar, sino por los anhelos que cada día se hacían mas fuertes.

Resulta que ahora las martas se han convertido en grandes amantes de las bicicletas, tanto que en una navidad pidieron de regalo aprender a manejar una de ellas, y sí que lo lograron con un par de raspaduras en sus píes debido a las calles empedradas y las aceras levantadas a medio metro de las calles de la colonial Santa fe de Antioquia.

El segundo deseo era tener una bici propia, para recorrer una ciudad del sur a cualquier hora del día, siempre me imaginé que se trataría de una de esas de segunda que no tienen mucha gracia, esas que uno conoce popularmente como todo terreno, pues conseguir una con un estilo vintage, no era muy factible...hasta que al llegar a Rosario nos encontramos con la grata sorpresa de una ciudad sobre ruedas, y lo digo, porque en cada esquina ves una bici atada a un árbol, a un poste, a un parqueadero público especializado para ellas, y lo mejor de todo, es que la mayoría de las que transitan por la ciudad es del estilo ochentero, con canastita, parrilla, freno de contrapedal, casi todas muy pintorescas, así que mas enormes se hicieron las ganas de tener una para deambular por la ciudad.

La búsqueda comenzó: visitamos varios lugares donde vendían caballitos de acero de segunda, si en había ni media para vender, en el otro costaba una fortuna, incluso vimos un par que estaba vendiendo un chico que vende libros los domingos en el paseo del río, pero nada, una era demasiado alta como para poner el pie en el piso mientras cambiaba el semáforo y la otra, ya no la querían vender.

Empezaba a ponerme tristes hasta que al fin apareció la adecuada de la forma mas inesperadamente posible, resulta que comentándole a un compañero de la clase de tela y trapecio los fracasos para conseguir la bici, me dijo tan tranquilamente que él tenía varias bicicletas y que tenía una que ni siquiera usaba, que si yo quería el me la prestaba indefinidamente, por el tiempo que yo quisiera, que si se me antojaba, la podía pintar de rosa y que él no tendría ningún inconveniente.

En efecto, al día siguiente muy temprano fui a encontrarme con la anhelada bici en casa del compañero, y ahí estaba, esperándome, parecíamos hechas la una para la otra, ella tenía sus llantas pinchadas, pero eso no fue obstáculo para que se fuera conmigo rumbo al taller, y luego rumbo a casa.

Ahora, es nuestra gran amiga, yo a veces me escapo con ella a buscar un nuevo rumbo por la ciudad, y Cata, ella está dando sus primeros pedalazos.