miércoles, 12 de enero de 2022

Lucio V. Love

 Ya van a ser cuatro años de mi salida de Rosario a un pueblito de tan sólo quinientos habitantes ubicado en medio de la pampa húmeda de la provincia de Santa Fe, Lucio V. López, un pueblo tan chico como diverso con un mexicano, un francés, una belga, un brasilero, una colombiana y un venezolano. 

Aqui las profesiones también llaman la atención, hay bailarinas profesionales, musico terapeutas, danza terapeutas, músicos de conservatorio, una cantante de lírica, biocontructores, un antropólogo, dos profesoras de yoga, una doctora en física, un gestor de proyectos urbanos comunitarios, un fotografo profesional, una artista plástica, una museóloga, un huertero, un bombero-ambulanciero, una coreógrafa, una tatuadora, un ingeniero civil, una abogada ambientalista y profe de teatro.   

Dentro de esa comunidad de quinientos habitantes se ha formado una tribu de unas  cincuenta personas incluyendo a les mas peques, esa comunidad de la que me siento parte junto con mi familia y en la que se construye cada día y se aprende sobre crianza compartida, vínculos amorosos, amistades profundas, mujeres feministas, varones en deconstrucción, ritualidad y respeto hacia la madre tierra, activismo ambiental, mingas comunitarias de limpieza y de construcción con barro. 

De este grupo han surgido ideas como el nacimiento de una orquesta escuela de música, talleres de teatro, clases de yoga, una biblioteca popular, encuentros de danza femenina, huerta comunitaria, un mural en la puerta de la escuela, el nacimiento de un bosquecito con especies nativas, creación de una guardia ambiental, un vivero de especies autóctonas, un centro cultural que viene cocinándose, escucha a las mujeres víctimas de violencia de género y un sin número de ideas que van y vienen, proyectos que se van sumando y ayuda a la comunidad.

Ya llevo casi cuatro años aquí, me vine con una panza enorme de siete meses de embarazo, he visto crecer aquí al Preto, dar sus primeros pasos, decir su primeras palabras, me he sentido contenida y acompañada en los momentos mas oscuros, también he celebrado la alegria y el amor de y hacia las personas que tengo cerca.

Ahora parece que todo ese tiempo se ha transformado en un pequeño lapso y hoy me encuentro con una rara sensación de nostalgia previa a un nuevo viaje, a un rumbo distinto, en el que se habla en otro idioma.

Estoy inmensamente agradecida por todo lo vivido en esta tierra de la pampa húmeda, por los vínculos fuertes que se han formado, las amistades que se han convertido en hermandades, la vida en comunidad, las sonrisas de les niñes, el río carcarañá, la reserva cina-cina, los encuentros sobre poliamor, las mingas, los festejos de cumpleaños, el abrazo sentido, la palabra adecuada, el amor fraterno.

Hoy no necesito que Paola me tatue en letras grandes el nombre de Lucio o la imagen de los teros por las calles de pasto del barrio, esa imagen ya la tengo impresa por dentro.

Gracias hermosa tribu, les amo. 

 

viernes, 19 de enero de 2018

Micromachismos N° 2

La otra noche salí con una amiga a tomar unas pintas de cerveza artesanal en un barcito chiquito que hay a la vuelta de mi casa, la noche fluía a las mil maravillas, charlamos un rato, nos reímos y tomamos hasta no perder la conciencia. 

Al salir del bar pasa en auto uno de los clientes que se encontraba antes en el bar y desde su vehículo me grita "¿ya te vas rulitos hermosos?", en ese momento le lancé una mirada que si hiriera le hubiese roto la cara y le grité "hijo de puta".  Pese a que me encontraba cerca de mi casa tuve que atarme el cabello y acelerar el paso.

Hasta cuando las mujeres vamos a tener que estar soportando este tipo de comportamientos que tantos toman como naturales, cuándo las mujeres vamos a poder salir tranquilas a la calle, llevando el cabello como se nos cante, la ropa que nos guste y las cervezas que queramos sin miedo.

 

sábado, 13 de enero de 2018

Una nueva vida en Rosario

Ya voy a cumplir cinco años en esta ciudad, y no me siento tan extranjera como al principio, ahora entiendo casi todo lo que habla la gente, sus gestos, sus formas de celebrar, de encontrarse, de pelearse, de quererse, de hacer amigos, de hablar de política, de convivir, de emborracharse, de estar sobrios, de salir de vacaciones y de vivir la vida.

Ahora, las cosas que antes me sorprendían o me inquietaban me resultan bastante naturales y va cambiando la forma de mi vida, y hasta un poco mi acento paisa colombiano, que se ha convertido en una mezcla exótica y hasta graciosa de dichos de aquí y de allá con todas mis terminaciones para el diminutivo en "ico-ica" y las palabras que usa como "frasada", "remera", "placard", "lapicera", "laburo" y otras tantas.

Pero lo ya dicho no es el tema central de lo que ahora escribo, me encuentro tecleando para hablar de un tema fuerte, nuevo, transformador de vidas, o mejor dicho, creador de una vida nueva, esa vida que ahora viene en camino y que se está gestando hace apenas un poco mas de tres meses, que me tiene perpleja, feliz, enamorada de la vida y del amor, sensible hasta el tuétano, pensando en tres culturas en una, sintiendo como hay un ser adentro de mi que va creciendo, que se mueve poquito a poco como diciéndome "hola mamá, estoy aquí".

Esta experiencia, vendrá con una nueva vida en Rosario, una gestada por una madre colombiana y un padre brasilero, una mezcla perfecta que me hace sentir que tengo a América del Sur en mi vientre, no hay nada que pedir, solo sentir y vivir cada día descubriendo todas las transformaciones que van llegando con su paso por mi cuerpo y nuestro entorno, ahora, tengo dos corazones palpitando adentro. 

Ir a ver una mala obra de teatro

Publico expectante
anunciada con bombos y platillos
publicidad de la buena
entrar a horario justo.

Escenas discordantes
planos mal planificados
luces fuera de lugar
escenas de sobra.

Sueño
mucho sueño
la compañera de al lado dormida
y la otra compañera mas dormida.

Salvarnos de drácula
caminar veinte metros
llegar a Perú profundo
comer algo rico
...y olvidarlo todo.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Micromachismos Nº 1

Hace unos cuantos días salí a bailar a un famoso lugar de la ciudad, la noche venía divertida y bonita, la música inigualable con los gaiteros de San Jacinto en Rosario, todo anunciaba que iba a ser una noche perfecta.

Uno de mis compañeros de baile y cerveza mas conocido como "El Maravilla" por anotar cinco goles en un partido, me presenta a uno de sus amigos un chico "Winnie", comenzamos a hablar de las hazanas del "Maravilla", yo pensando que jugaban para el mismo equipo, pues resulta que no, y yo riendo, ya con mas de una cerveza encima al enterarme le digo a "Winnie": Qué pena contigo; la respuesta de este sujeto nunca me la esperé: No me des bola son boludeces de hombre. En ese instante mi ser feminista no pudo contenerse y le respondí: con que digás que son boludeces a secas va a estar bien, lo que acabás de hacer fue un comentario micromachista, y a ese mal hay que erradicarlo en todas su formas, acaso no sabés que hay mujeres que también nos apasionamos con el fútbol. 

Ante mi discurso, "Winnie" se quedó sin palabras y el "Maravilla" que obraba como espectador de la discusión no podía creer lo que estaba presenciando.

Fin de la conversación.

martes, 25 de julio de 2017

Tipico en Rosario

En esta ciudad, pasa de todo, un poco las cosas son como en las grandes metropolis llenas de autos y de smog, de gente corriendo de un lado para el otro, de bullicio y de mil vosas para hacer, y otro poco, son como en los pueblitos mas recónditos del planeta, donde todo el mundo conoce a todo el mundo y cada paso que das ya fue medido por una tribuna de observadores: hay que equivocarse y ser fuerte, tratar de no dejarse piyar haciendo movidas rápidas y no dejar que te eleven el ego a las nubes cuando algo te sale bien.

En Rosario hay personajes típicos, los de lunes a viernes en calle San Luis comprando y vendiendo a toda prisa, los de las peatonales que se toman un poco mas de tiempo y los de  cheto comercial o shoping que andan light por la vida. En la peatonal si vas caminando un día en semana te vas a encontrar músicos, gitanas que te adivinan la suerte, un marionetero, una chica que hace de estatua y una voz chillona que grita chiiiiipaciiiiitos; y es que el chipá no solo está en la peatonal,  por calle San Luis se escucha una voz masculina que grita "la rica chipa, chipa la rica" es como un trabalenguas, hasta me costó escribirlo.

Si te vas por los lados del rio, mas o menos por las inmediaciones del parque españa te vas a encontrar con un paisaje tranquilo para observar el cause del rio y los barcos cargueros y al llegar la tarde vas a ver chicos haciendo ska y bicicrosistas y hippies vendiendo sahumerios y comida.

Todo este paisaje cambia cuando llega el fin de semana, debido a que el parque españa,  el parque independencia, la plaza del che, el parque Yrigoyen, el parque Alem, la plaza Alberdi y demás, se colman de gente y con ella, aparecen nuevos personajes como el vendedor de algodones de azucar gigantes, un número elevado de hippies vendiendo pan relleno, una señora que vende deliciosas bolas de fraile rellenas con dulce de leche, perros corruendo, jóvenes que caminan sobre una cinta elástica atada a dos árboles, motos con su piloto a bordo haciendo ruido  con el motor, gente atlética que sale a hacer ejercicio o exhibirse, aun no lo tengo claro y una serie de ferias artesanales  donde se encuentra de todo un poco, sería una suerte de San Alejo que se repite todos los domingos.

Hay un sin número de personajes que me queda por enlistar, no sin antes confesar mi fascinación por la variedad de cosas con que me encuentro cada vez que salgo a la calle, cuando voy a un kiosco, cuando voy al trabajo, cuando salgo a bailar, siempre hay algo que me sorprende en esta ciudad.

lunes, 24 de julio de 2017

Residencia permanente

Ahora que llevo cuatro años en el país de los gauchos, mas precisamente en la ciudad que vio nacer al Ché a Fito y a Messi, ya no me siento tan extranjera, salvo por mi acento antioqueño, el desayuno que no se ha adaptado a mates con masitas y mi gusto por la salsa clásica. Por lo demás, he empezado a entender términos, frases y comportamientos sociales que a mi llegada a esta geografía eran algo totalmente extraño por no decir exótico (porque la exótica en este país soy yo).

Paso a enlistar algunas de esas cosas que se han normalizado para mi, cuando antes eran algo traído de los cabellos.

Actitud en los cumpleaños: aquí no es como en Colombia, dónde los cumpleaños por lo general son organizados por personas distintas a quién conmemora su natalicio, aquí ocurre totalmente lo contrario, pues quién cumple años lo anuncia con bombos y platillos invita a todo el mundo a su casa, a un bar o consigue salón de fiestas para celebrar, normalmente lleva su propia torta al lugar de trabajo y de estudio y se le canta "que los cumplas feliz, que los cumplas feliz, que los cumplas, que los cumplas, que los cumplas feliz" lo que indica que decidieron olvidar parte de la letra del feliz cumpleaños y decidieron repetir siempre la misma frase, lo que equivaldría a una traducción literal del "happy brithday to you". Lo que mas me gusta de los cumpleaños argentinos son los postres, porque eso sí, aquí los postres en general, el helado y las tortas suelen ser gourmet, y yo como de todo un poquito.

En todas las casas hay horno y en muy pocas licuadora: Si, escasean las licuadoras, y en consecuencia las jarras llenas de jugo en las neveras que aquí llaman heladeras, le dicen jugo a un fresco en polvo y al jugo de fruta le dicen licuado o exprimido si se trata de jugo de naranja. Con el paso del tiempo y de las estaciones, donde van apareciendo frutas y verduras según el clima que haga, me di cuenta que no hay abundancia de frutas todo el año y que conseguir un mango puede llegara a convertirse en la odisea, y ni que decir de la hora del almuerzo, donde te ofrecen de sobremesa agua o gaseosa y pare de contar. Como mencioné al principio, en todas las casas hay horno que no se usa solo para guardar ollas y cacerolas, sino para preparar la mayoría de las comidas de la gente y con eso voy perdonando la falta de licuadora, porque gracias a este artefacto de cocina se pueden preparar ricas recetas, pan casero del cual ya tengo mi propia receta. Y a esto hay que sumarle que a la lavadora le dicen "lavarropas" y como en muchas casa no hay, por toda la ciudad se ven lavanderías donde te entregan la ropa, limpia, secada y planchada...algunas veces quemada.

Aquí la gente no sabe bailar guapachosamente: puede que tomen cursos de danza contemporánea, salsa, afro, ritmos latinos y tango, pero a la hora de salir de guaracha, parece que todo el mundo tuviera dos pies izquierdos y uno ya ni se desgasta en buscar un buen parejo que le de el paso, primero, porque si uno baila con alguien al que no conoce, ese alguien piensa que uno le está echando los perros, o si te sacan a bailar y decís que sí, también creen que les gustás y segundo, porque la gente baila sola, cada quien en la suya, incluso me parece raro ver bailar a la gente en pareja.

He dejado de usar determinadas palabras y adoptado otras: ya no digo cojer sino agarrar, ya no digo pito sino corneta o bocina, ya no digo chaqueta sino campera, ya no digo aguacate sino palta, ya no digo piña sino ananá, ya no digo fresa sino frutilla, ya no tomo tinto sino café, ya no digo lapicero sino birome o lapicera, ya no me tomo el bus sino el bondi o colectivo, ya no vivo en un apartamento sino en un departamento, ya no me voy de rumba sino de joda. Ahora digo: y si, posta, qué flash, que macana, pibe, chabón, boludo, viste, ahh bue, que garrón, copado, me copa.

Durante estos cuatro años me han pasado un sin número de cosas, he vivido todo tipo de experiencias, que si me pongo a escribirlas aquí me perdería la vida que se vive allá afuera.










viernes, 15 de julio de 2016

Me acostumbré al cielo azul

Cuando alguien llega a un lugar desconocido, al principio, cada cosa que ve le sorprende, se le salen los ojos de sus cuencos, el corazón se le agita de manera permanente, los pies se le van llenando de callos de tanto caminar y revolotear por ahí, su cámara se llena de fotografías, envía mensajes continuamente a la gente que dejó en otros puertos, sus oídos se asimilan a los de un can a un silvido cuando escucha la forma de hablar entre los habitantes de su nueva vecindad, a veces usa mapas que se despliegan del tamaño de un pliego de cartulina de cuatro por cuatro, otras veces le pregunta a la gente que se cruza por la calle cosas extrañas buscando alguna forma que le ayude a orientarse, aprende que algunas palabras cambian de significado según la región, y que para algunos significados hay que usar palabras nunca antes incluidas en su léxico.

Cambia la forma de vestir según la temporada del año, cambia el paisaje, cambia la forma en que salen y se ocultan la luna y el sol, y ni qué decir de la manera que se ven los amaneceres y los crepúsculos en el horizonte; se conocen nuevos amigos, se crean vínculos estrechos  con los de aquí y se extraña a los de allá, e irremediablemente se escapan toda suerte de comparaciones entre este lugar y aquel.

Se aprende a conocer a la gente que si bien puede tener puntos comunes, en otros encuentra un abismo inagotable simplemente por no haber nacido entre los mismos cerros; se aprende de la política en los lugares donde la gente no tiene miedo de expresar su opinión aunque el concepto de poder y de gobierno  sea similar al de otros lugares; cuando se va al merado hay formas de negociar que varían y la palabra regateo desaparece; al mundo laboral se ingresa con curriculum vitae y no con hoja de vida, te explotan, no saben el significado de seguridad social y te despiden diciéndote fulera.

Mientras todas estas cosas van pasando la vida se te van transformando y lo que antes te sorprendía ahora se convierte en algo cotidiano; ya decía algún sabio que el ser humano es un animal de costumbres, de modo que mientras esa premisa siga siendo verificable, las cosas son y serán más o menos sorprendentes según la cantidad de veces en que las hayas percibido, mientras tanto habrá que intentar redescubrir todo cada día como si fuera la primera...o la última vez.

sábado, 24 de octubre de 2015

Los federales son contaminación visual

Durante los últimos días Rosario se ha convertido en una ciudad peligrosista en su término criminológico, pues el gobierno nacional encabezado por Cristina Fernandez ha decidido enviar toda una bandada de policías federales que inundan la ciudad con sus autos multiparachoques, con luces que te dejan ciego cuando pasas en bici cerca de uno de ellos o simplemente te los cruzas en la calle a cualquier hora.

Estos personajes con traje negro tipo "robocp", se paran en combo de tres por uno en las esquinas de las principales calles de la ciudad, haciendo una suerte de exhibición -como quien dice "aquí estamos armados hasta los dientes"- y por supuesto parando indiscriminadamente a quien se les atraviese por la vista sin orden judicial previa y realizando una requisa exhaustiva, para después dejar ir a los retenidos con temor, esto con el único fin de seguirse mostrando en lugares concurridos y generar un estado de peligro en la gente.

A mi la verdad, no me gusta ver tanta policía en las calles, son una suerte de contaminante visual que hiere la vista y hace pensar en peligro inminente, llenar una ciudad de policías no es igual a llenarla de escuelas con buenos maestros, el resultado a todas luces será distinto, no hay que buscar un país que castigue "malas acciones"  sino que sepa prevenirlas desde las escuelas.

jueves, 15 de octubre de 2015

Finde en las sierras cordobesas

Durante el fin de semana feriado con motivo del robo de nuestras tierras por parte los colonizadores, decidí escapar del colonialismo citadino y adentrarme a las sierras cordobesas. La cita fue en un pequeño pueblo llamado Nono, no precisamente por el negativismo de sus habitantes, sino por un curioso par de montañas que se asemejan a un par de senos a los cuales la comunidad de  origen les llamaba "ñoño".

Nos hospedaron en su casa Alvaro y Luchi  la cual está metida a unos diez minutos del pueblo en auto quienes son a su vez hermano y cuñada de  Eugenia, viajamos acompañadas de Martina (9 años, hija de Alvaro) y Nora, mi suegra.

La idea era salir a recorrer las montañas, bañarme en el río, ir a ver los cóndores de las altas sierras, pero todo ello fue menguado por una lluvia implacable que recién terminó cuando tomaba camino de regreso.Los planes para la estadía cambiaron a tal punto que aprendí más sobre juego de mesa que sobre geografía cordobesa.

A cerca de la alimentación durante el fin de semana, debo admitir que estuvo sobrecargada, comenzando con panes integrales con dulce de leche y queso de campo, tallarines caseros elaborados por la anfitriona de la casa, un curioso menú de restaurante consistente en un plato de papas fritas mezcladas con huevo revuelto -un menú bastante montañero, solo le faltó la arepa-, chocolates tradicionales de la región, merenguitos, y todo lo que estuviese a la mano susceptible de ser devorado.

El viaje de regreso lo hicimos cruzando las altas cumbres, el paisaje fue inigualable, montañas cubiertas de nieve, pequeños pueblos sobre el valle, cóndores volando, bajada de la sierra a la pampa y la mejor compañía, todo ello acompañado de un radiante sol primaveral.

Llegamos a Rosario, y aún estaba de día, nos esperaba Shetza Chicacausa con un suculento plato de comida para terminar el fin de semana largo como debe ser y comenzar la semana corta con dolor de panza y vómitos por no haber cerrado el pico de viernes a lunes.

miércoles, 7 de octubre de 2015

¿primavera?

Qué problemita en el que me he metido al venirme a vivir al sur con sus estaciones y su cambio de clima. Ahora, se supone que ha llegado la primavera, los árboles están muy verdes llenos de hojas por todas partes, han florecido muchas plantas y las semillas de cilantro ya tiraron sus primeros tallos, pero hasta ahí me llega la dicha, porque aún tengo que vestirme con ropa abrigada y estar pendiente de la sensación térmica para que el frío no me vaya a tomar por sorpresa.

Esta primavera llegó con un clima que no quiere calentarse, con árboles que te hacen estornudar estrepitosamente, con un par de bandas haciendo música al lado del río y no se quedan atrás los políticos que ahora prometían la tormenta mas terrible que se haya visto en los últimos cincuenta años, el pronóstico: el viento se llevó las nubes pero no pudo arrastrar las mentiras de los políticos.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Fan Grupie

Ahora resulta que no me pierdo recital, toque, vídeo, comentario, nota radial, ni rumor a cerca de la banda rosarina Chiquita Machado. Se trata de un grupo conformado por diez hermosas y talentosas féminas que se encargan de poner tu cuerpo a danzar con solo escuchar su nombre.

Me hice fanática de esta banda por todas las razones del mundo, en primer lugar su pequeña violinista que mas parece una muñeca de porcelana tocando su instrumento, a ella la conocí antes de que su violín empezara a entonar cumbias; debo hablar también de la bajista, con quién he vivido aventuras nunca imaginadas, todo gracias a que compartimos el mismo techo; con la chica del acordeón también tengo implicaciones gracias a que ha sido ella quién me ha dado pautas para entonar melodías en las notas del teclado. 

De la trompetista soy fan tan sólo porque no me explico como hace para tocar de oído, tan afinado y tan bello; la chica del clarinete y el clarón hace que la sigas por la onda que tiene, sólo ver su peinado y su actitud en el escenario bastan; de la guitarrista a parte de su maestría con el instrumento no tengo mucho para comentar, pero hay un para de grupies que hablan muy bien de su cerebro y sus ideas; por allá en el teclado veo asomarse una cara seria, sí es Vicky, la chica que escribe, compone, canta, toca y se ríe si le haces caras en medio de algún tema.

Marina es la cantante, abre su boca y salen sonidos que llenan el salón, baila, se contonea y pese a ser la líder natural como cantante, no le resta importancia al resto de la banda y eso habla muy bien del grupo, sólo me resta hablar de las mujeres de la percusión, Lucy, con su carita sonriente en las congas y la negra con su geniecito en la batería.

Parece que cada vez esta banda se hace más famosa, han tenido fechas aquí y allá, han tocado en grandes espacios de la ciudad, andan de boca en boca, y están grabando su primer disco que suena bastante bien. Para mi, estas criaturas bajadas del cielo se están abriendo camino en el salón de la fama, con sus temas propios, su actitud fiestera y lo mucho que se disfruta al escucharlas en vivo.



Me caí de la bici

Me caí de la calletana, di una vuelta digna del mas gran acróbata de saltos, ella dio un giro sobre mi y casi me aplasta, sólo alcancé a gritar para pedir auxilio, pues esto ocurrió en una de las pocas calles inclinadas que tiene Rosario, el lugar del acontecimiento tiene una vista hermosa al río, pero yo sólo vi pavimento empañado por las lágrimas que salían de mis ojos por el susto que me dio la caída.

Aquella tarde soleada, era mi pretensión colgar la tela para hacer acrobacias en algún árbol del parque pero la única acrobacia que hice fue tirarme como pude de la bicicleta cuando ésta empezó a girar sobre la rueda de adelante gracias a un pedazo de tela que se salió del canasto.

El reporte para hoy, es una tela de dieciocho metros que hace de cortina en un departamento, una mano y un codo con cicatrices y una acróbata que anda en bicicleta con cautela. 


jueves, 30 de julio de 2015

Tarde de futbol

Debo reconocer de entrada que el fútbol no lo cuento entre mis grandes pasiones, por eso después de estar en este país hace un par de años solo fue el sábado 25 de julio, un día soleado con vientos congeladores, cuando por primera vez fui a ver un partido de fútbol profesional argentino, el encuentro se dio en la cancha del Central Córdoba, quién recibía como visitante al equipo Berazaegui que vestía un uniforme color naranja que lesionaba la vista.

Muy emocionante estuvo el partido, los hinchas excesivamente puteadores, gritaban cuanta grosería en contraban en el camino a los  árbitros y a veces a los jugadores visitantes cuando se mandaban un macana contra los locales, las cuales no entraré a enlistar, pero las madres de estos personajes aun deben estar heridas por tanto palabrerío.

Los resultados dieron como ganador a Central Córdoba del que me digo hincha, pues es un equipo que juega en la división C del fútbol argentino, un equipo de barrio mas concretamente de la sexta, con fanáticos de corazón, fervorosos charrúas que siguen animando a su equipo aunque esté lejos de jugar un clásico rosarino frente a la lepra o los canallas. 

viernes, 17 de julio de 2015

Mi perra

Mi perra apareció una noche deambulando por las calles de la ciudad
mi perra fue salvada la caer bajo las ruedas de los autos en calle buenos aires
mi perra se quedaría solo por una noche, pero lleva más de un mes
mi perra me ayudó a descubrir que hay que ser una perra para poder abortar
pues en caninos el aborto sí es legal
el suyo, fue uno sextuple sin cárcel ni juicio de conciencia.

Mi perra se llama vaga -vagamunda para los de confianza-
su nombre se lo puse interviniendo la mente de quién así la llamó
mi perra recibe mis mimos a través de otros brazos y lo siente
mi perra sabe que la amo cada vez que se me acerca y yo me alejo
mi perra se da cuenta de lo que me interesa cuando llego y la saludo de lejos
mi perra me conoce tan bien que podemos salir juntas al parque sin llevar correa.

Mi perra vive a cinco cuadras de casa porque no le gusta subir escaleras
mi perra recibe los cuidados de sus tías adoptivas a diario por encargo
ellas la sacan a pasear y me lo informan detalladamente
me dicen con qué perros jugó, cuantos perros la olieron
mi perra comparte la vida con un gato albino inofensivo y dormilón.

Mi perra es mía y eso solo lo sabemos ella y yo.

jueves, 9 de julio de 2015

No todos los días son iguales

La tierra no es redonda ni pareja, no goza de la forma de las naranjas, por el contrario, no es más un desparpajo de plastilina de todos los colores, mezclada y amasada por un alguien de cuatro años en el jardín de infantes; con relieves en algunas partes y con muchos desniveles en otras. 

En algunos lugares, el año dura solo un día y cuando para otros es mitad de año, allí recién se está haciendo de noche; también puedes encontrar lugares donde una vez al año no se oculta el sol y otros, donde el gran astro se esconde durante veinticuatro largas horas; hay escritores que nacen en lugares donde la noche dura dos horas y media, lo cual les pone a narrar historias de noches donde no es de noche y de personajes que se encuentran por las calles antes de que el día termine sin que el cielo se haya puesto oscuro.

Existen lugares donde cae nieve durante casi la mitad del año, y en la otra mitad sube tanto la temperatura que la ropa comienza a sobrar; hay otros, en que no cae nieve, pero hace un frío que comienza por partirte la nariz y termina por romperte los huesos uno tras otro cual efecto dominó,  y donde en la época de calor no puedes respirar gracias a un fenómeno denominado porcentaje de humedad.

Hay personas que nacen en lugares donde durante todos los días del año hay amaneceres y crepúsculos a horas fijas del reloj, donde no existen los cambios de clima a menos que se viaje de una ciudad a otra, y donde la nieve sólo se ve en las películas o en una montaña muy alta. Ese tipo de personas, es la que termina siendo torturada por el cambio de los días si debido a una extraña razón, se le ocurre quedarse en un lugar donde el extremo sur del planeta se encuentra bastante cerca. En resumen, si te vienes a vivir a Rosario desde Colombia, prepárate para buscarle un sentido a las estaciones, al frío extremo, al calor asfixiante y a saber que lo que mata es la humedad.


viernes, 3 de julio de 2015

Agua de rio

Todo comienza cuando te quitas los zapatos, te lanzas al piso, comienzas a estirar cada musculo, cada articulación y a deslizarte de un lado a otro con una sensación de agua desparramada por todo el cuerpo, por momentos puedes llegar a sentir que fluye una fuente dentro de ti, que eres un pequeño pozo e incluso, que te transformas en una catarata mas alocada que las del Iguazú.

El desplazamiento no para, en ocasiones te encuentras con otras vertientes con las que tienes la posibilidad de fundirte, de escabullirte en forma de corrientes arremolinadas, de olas marítimas en noche de tormenta o si eres mas listo puedes hacerlo a través de la metamorfosis continua que caracteriza al liquido incoloro en mención y desaparecer a través evaporación acuática en forma de nube.

Esa agua en que te transformaste sigue su paso continuo de un estado a otro, su choque y encuentro con las demás aguas, es elevada, arrastrada, transportada por fuerzas externas e internas hasta que llega un punto en el que se detiene y comienza a palpitar como la mas simple agua de un rio de llanura.

De esta manera, vas quedándote en un estado en el que de gota pasas a nube y vuelves a arroyo hasta que se escucha una voz dulce que a la vez suena como un trueno con sus palabras de "se ha terminado la clase de contac"

viernes, 19 de junio de 2015

Hasta los huesos

Hoy hace afuera una temperatura de 0.06°, yo estoy encerrada aquí, en este pequeño lugar, con dobles pantalones, medias gruesas, pantuflas y un par de abrigos. He tomado ya tres tazas de chocolate, comí ñoquis caseros con salsa, encendí la estufa, cerré ventanas y puertas, me senté a leer pero eso no ha sido suficiente para que deje de hacer frío.

El invierno se aproxima, realmente no comprendo por qué quiere mostrase durante el otoño, este otoño donde ya no quedan hojas en el piso de las veredas para caminar sobre ellas dejando atrás un crujido estrepitoso, o para convertir las calles de Rosario en una Venecia argentina durante alguna noche de tormenta, de esas en que se come tarta de zapallito mientras vuelves a ver una película bizarra sobre gitanos.

Esta noche me duelen un poco los dedos por tanto frío, decidí no ir a clase de trapecio, porque no quería terminar con los dedos  totalmente congelados, en cambio, me quedé en casa bien acompañada durmiendo una linda siesta.

Dicen que mañana va a hacer mas frío que hoy, no se como voy a hacer par resguardar este cuerpo caribeño de las heladas australes, por ahora, me prepararé una chocolatada mas mientras sigo practicando melodías para tocar por el sur del continente junto a las cuerdas de la pichurria.   


miércoles, 10 de junio de 2015

Patria


Me preguntarás cuál es mi patria, de dónde salió el tricolor que la pinta, cómo no confundir su imagen con esas que se visten tan parecido a ella, qué hacer con esa tonada que cambia de una altura a otra, cómo hablar de ella sin hacer referencia a polvos blancos, mar azul, flores verdes,  ferias de taurinas, cultivos de todos los colores, plazas de mercado, parapresidentes, shakiras, escobares, garcía marquez, faruchos, paracos, fundaciones, gente del campo en la ciudad, tratados de libre comercio, perros sin dueño, mulas de carga, balas perdidas, huérfanos por una bala, tres niñitos ricos, examen de admisión para ir a la universidad, filas eternas en los hospitales, multinacionales, bases militares, visa para ir a todas partes, iva sobre todo, libros caros, vallenato, cumbia, porro, champeta, joropo, sanjuanero, bambuco y guaneña.

Comparas el vino con el aguardiente, las empanadas de capresse con las de papa y guiso, el choripan con el chorizo montañero, el locro con el sancocho, el bambuco con la chacarera, el porro con la cumbia santafesina, el merengue con el cuarteto cordobés, el salón málaga con el bar la chamuyera, el paraná con el cauca y no paras.

Estás en todo tu derecho de preguntar, aunque en ocasiones tus preguntas me carcomen el cerebro de tanta repetición a tal punto pareces una grabación  y yo parezco un ser digno de ir al psiquiatra.

Mi patria, es una princesa de cuento de hadas que anda merodeando por las calles del sur cerca de tiendas de helado, se desparrama por ahí tan imperceptible, trepa de los árboles y se ondonea, el otro día me la crucé, la reconocí porque me pidió que le ayudara a subir a un árbol del centro, he vuelto a pasar por la calle dónde me encontré con ella la última vez pero no la vi.


domingo, 7 de junio de 2015

Me robaron el cuaderno

No tenia ni una sola tela de araña donde mecerme cual elefante de un lado a otro, nadie me prestó, donó, obsequió o guardó un pedazo de hilo, fibra o alambre apto para entretejer historias, solo se fue quedando todo guardado en el UecereBro de modo automático, por no decir imperceptible; fue tanta la información que de un día para el otro se me empezaron a brotar palabras a borbotones sin distinguir contexto alguno.

Había perdido el cuadernito de hojas coloridas, cuya empastadura llevaba dibujada la imagen de una ciudad a la noche tipo cuento de Roberto Arlt, allí se habían escrito unas cuantas historias que hablaban sobre niñitos mocosos, edificios, cambios de rutina, enamoramientos y la historia del héroe latinoamericano mas famoso de todos los tiempos "El zurro".

Aquella era una noche de domingo, de esas en que la gente va tranquila por ahí sin prisas pues le aguarda un lunes feriado, recuerdo haber ido a un toque gratuito de esos que se presentan en época electoral, la banda tocó como ninguna poniendo a todo el mundo a bailar. A la salida, decidimos usar el dinero que no pagamos de entrada al recital en un vino blanco ideal para acompañar las noches de verano.

Bebimos vino, contamos chistes y nos alegramos de estar cerca de casa, pero justo en la esquina, cuando ya veíamos el portón del edificio, aparecieron ellos muy campantes en su vehículo de dos ruedas a motor, se bajaron, nos amenazaron y se llevaron todo, mochila, llaves, abrigo y escritos que ahora no puedo traer a colación, los escribía en aquella libreta viajera que ahora algún desprevenido puede llegar a estar leyendo.